
Últimamente se debate en foros la supuesta bancarrota de algunas franquicias basadas en el low cost, si analizamos la situación del sector seguramente irán en la línea de la bancarrota de muchas pequeñas peluquerías que empezaron no hace demasiado tiempo, con la máxima de la ilusión por tener un negocio propio, sin muchos recursos económicos y no demasiados recursos técnicos.
Los primeros (las franquicias), presentan una solvencia en principio basada en sus recursos económicos, inversores no necesariamente peluqueros que vieron en este sector una oportunidad de negocio, pero la poca o nula experiencia tan solo apoyada con la formación del franquiciador no parece haber sido suficiente, si añadimos que esta profesión necesita que los que la ejercen tengan además nociones de
